Nacarado
Acabado con pigmentos de mica recubierta que producen profundidad óptica y cambios sutiles de tono según el ángulo de luz.
El nacarado es un tipo de acabado cuya base de color contiene pigmentos de mica recubiertos con óxidos metálicos (dióxido de titanio, óxido de hierro) que producen un efecto interferencial: la luz se refleja y refracta dentro de varias capas microscópicas del pigmento, generando profundidad óptica y cambios de tono según el ángulo de observación.
A diferencia del metalizado clásico, que usa partículas de aluminio que simplemente reflejan luz como pequeños espejos, el nacarado descompone la luz como lo hace una perla natural o la pared interior de una concha. El resultado es un brillo más suave, con matices que varían de tono frontal a tono lateral (efecto flop) sin el "grano" característico del aluminio.
El sistema más habitual es tricapa: imprimación, base sólida de color de fondo (a menudo blanco, negro o un tono próximo al final), capa de perla/nacar translúcida que aporta el efecto, y barniz transparente de acabado. El número de pasadas de perla define la intensidad: más pasadas = efecto más marcado y color más cargado.
La principal dificultad del nacarado es la reparación: replicar exactamente el número de pasadas y el patrón de aplicación del fabricante requiere pistola calibrada, técnica constante y difuminado correcto. Un nacar mal aplicado queda con zonas de distinto brillo visibles contra la luz.
Fabricantes como Standox, Glasurit o Spies Hecker ofrecen bases perla codificadas con referencias específicas dentro de su sistema de tintometría.