Cáscara de naranja
Defecto de acabado consistente en una textura superficial rugosa con hoyuelos regulares, similar a la piel de una naranja, que reduce el brillo especular.
La cáscara de naranja (orange peel) es un defecto de acabado en el que la película de pintura curada presenta una textura ondulada de hoyuelos regulares, visualmente parecida a la piel de una naranja. No es un defecto crítico de adherencia o durabilidad, pero afecta al brillo especular y a la nitidez del reflejo (DOI), por lo que se percibe como un acabado de peor calidad. En automoción se tolera un mínimo casi inevitable, pero el exceso lleva a lijar y pulir la pieza.
Se origina cuando la pintura no llega a nivelarse completamente antes de que el disolvente se evapore y la resina gelifique. Las causas más habituales son:
- Disolvente demasiado rápido para la temperatura ambiente, que seca en vuelo o nada más tocar la pieza.
- Aire de pistola insuficiente o boquilla pequeña, que atomiza mal y deposita gotas grandes.
- Distancia excesiva entre pistola y pieza: las gotas pierden disolvente antes de llegar.
- Temperatura de cabina alta sin compensar con disolvente lento.
- Viscosidad demasiado alta en la mezcla (dilución insuficiente).
- Manos finas y secas cuando el producto necesita fluidez para nivelar.
Para prevenirla se ajusta el disolvente al clima, se calibra la pistola según ficha, se respeta la distancia recomendada (15-20 cm en HVLP) y se da la última mano ligeramente más húmeda para que el barniz tenga tiempo de extenderse.
La corrección, una vez la pieza ha curado, pasa por un lijado en mojado con grano fino (P1500 a P3000) seguido de un pulido con compuesto y acabado, siempre que el espesor de barniz lo permita sin quemar el color.