Imprimación
Capa intermedia entre el sustrato y la pintura cuya función es garantizar la adherencia, sellar la superficie y uniformar la absorción.
La imprimación (o primer) es el producto que se aplica sobre un sustrato preparado (chapa desnuda, masilla lijada, plástico o pintura antigua) antes de la base de color. Cumple tres funciones principales: crear un anclaje químico entre sustrato y pintura, sellar porosidades para que el color se extienda de forma uniforme y, en muchos casos, actuar como barrera anticorrosiva sobre metal.
Los tipos más comunes en automoción son:
- Fosfatante o etching (wash primer): ataca ligeramente el metal desnudo para generar adherencia química. Se usa como primera capa sobre aluminio, acero galvanizado o chapa nueva.
- Epoxi: excelente barrera anticorrosiva y adherencia sobre casi cualquier sustrato. Ideal en reparaciones estructurales y bajos de carrocería.
- Acrílica rellenadora (surfacer/filler): con alto contenido en sólidos, permite rellenar rayas finas de lija y nivelar pequeñas irregularidades. Se lija antes de aplicar el color.
- Plásticos: formulaciones específicas con promotor de adherencia para parachoques y piezas de polipropileno.
La elección depende del sustrato y del defecto a cubrir. Aplicar color directamente sobre chapa o masilla sin imprimación adecuada provoca pérdida de adherencia, oxidación prematura y aparición de manchas o hundimientos al secar. Casi todas las imprimaciones modernas son 2K y requieren catalizador.