Ojo de pez
Nombre habitual en taller del defecto tipo cráter: pequeña depresión circular causada por contaminación con silicona o grasa.
Ojo de pez (en inglés fisheye) es el nombre coloquial que se usa en taller para los cráteres de pintura: pequeñas depresiones circulares que aparecen durante o después de la aplicación y que delatan un punto de contaminación superficial. El término es descriptivo porque, vista de cerca, cada marca parece un ojo rodeado de un anillo elevado de pintura.
Aunque en la literatura técnica se prefiera hablar de cráteres, en la jerga diaria del taller español "ojo de pez" es probablemente el término más común. Se usa indistintamente aunque algunos aplicadores reserven "ojo de pez" para los defectos más redondos y marcados, y "cráter" para depresiones más amplias o menos definidas.
La causa, el mecanismo y el tratamiento son los mismos: contaminación con silicona, ceras o grasa que altera la tensión superficial y repele la pintura. La solución siempre pasa por desengrasar con antisilicona, lijar, volver a desengrasar y repintar.
Consulta la entrada de cráteres para el detalle completo sobre prevención y corrección.